Mayra Fusco ★ 5 "Vinimos a este lugar varias veces y hace bastante. No sé por qué nunca hice reseña. Tiene muchísimas opciones originales, fuera del molde que son muy tentadoras. La carta es de esas para quedarse mirando y pensando. Todo es espectacular, con un sabor único que se logra con una manada de ingredientes excéntricos.
En esta ocasión, volvimos a pedir la pizza negra de carbón activado con corazones de alcaucil y muza vegana (ya dije que era todo fuera de lo común) y probamos las berenjenas ahumadas con ensalada de verdes, tofu y un crocantito ahí con los aderezos que estaba de otro mundo. Siempre traen una panera con dips y hummus riquísimos y nos explican los ingredientes, pero son tantos y tan que no los imaginas juntos que nunca me acuerdo para escribirlos.
El lugar tiene una atmósfera muy interesante de los 50 pero remodernizados y, para colmo, con la música jazz-mambo friendly, más aún. Las fotos no llegan a capturar bien este concepto pero créanme.
AH y casi me olvido! Los jugos! Están riquísimos todos los que probé. Está vez fue el de banana y berries.
La frutilla del postre, no sabemos porque estábamos llenos para postres, pero podemos decir que el cafecito es de especialidad, muy rico, con una trufita al costado... esa sí podría ser la frutillita.
La atención es muy buena y los precios también para la calidad de los ingredientes, se nota que hay un súper chef atrás de esos platos."