Mariana Lippi ★ 4 "Pequeño y encantador. Lo encontramos de casualidad ya que nos llamo la atención el local de decoracion con el que comparte el predio, al que se accede por una gran reja. Decorado con buen gusto, haciendo referencia a su nombre, también cuenta con mesas en el exterior rodeadas de árboles (no las pudimos utilizar porque hacía frío). Muy buena atención, y si bien solo tomamos una limonada y un alfajor de nuez, todas las tortas se veían muy tentadoras.
Los precios son normales.
Podrían mejorar los baños, ya que el de damas ni siquiera tiene traba interior (solo un cartel en la puerta diciendo "golpee antes de entrar), aunque hay que resaltar el excelente jabón de manos que tenía.
A tener en cuenta: no abren los domingos."